¿Cómo hacer un buen logotipo?

Hoy en día se promueve enormemente el uso de herramientas genéricas como Canva para crear plantillas, flyers para redes y hasta logotipos. Si bien es una práctica que en un comienzo muchos emprendedores eligen por una cuestión de presupuesto, es indispensable que en el corto plazo se contrate a un profesional de diseño y marketing que pueda conceptualizar tu marca y plasmarla en una imagen que cumpla distintos objetivos: Diferenciar, identificar y fortificar tu negocio.

Qué es y cuáles son las características de un logotipo

Un logotipo es probablemente el primer contacto que un cliente potencial tendrá con tu marca. Su importancia radica en su finalidad:

Un logotipo debe ser capaz de estimular la confianza en el usuario, transmitir profesionalismo y obtener reputación, además de ser original, armonioso y distinguible de la competencia; pero sobre todo, debe condensar la esencia de tu marca, su idea, su concepto.

Veámoslo de otro modo: Un logotipo de mala calidad provocará inseguridad en el cliente potencial y hará que se fugue del embudo de ventas en la primera fase.

Tipos de logotipo

En la vida cotidiana, incluso al comienzo de este artículo, solemos utilizar la palabra “logotipo” o “logo” como sinónimo de todas las expresiones gráficas de una marca. Sin embargo, es importante conocer y saber que la definición más exacta. Según la RAE, es:

Lamentablemente, para el marketing esta definición es demasiado simplista, pues deja afuera las variantes tan necesarias para terminar de dar cohesión al desempeño de una marca. No olvides que el lenguaje visual se incorpora en la publicidad tradicional, en las estrategias de marketing digital, en el packaging de los productos, en los artículos de librería, etc. A continuación vamos a decirte cuáles son.

  • ¿Qué es un LOGOTIPO? Es una expresión o representación visual de una marca que se compone solamente por letras y/o números. Es ideal para implementar en diseños simples y limpios.

  • ¿Qué es un IMAGOTIPO? Es una expresión o representación visual que, además de estar compuesta por letras y/o números, está formada por un elemento pictográfico que no puede ser leído.

  • ¿Qué es un ISOTIPO? Es una expresión o representación visual que se compone, únicamente, por una imagen. Por lo tanto, no es legible. Cuando una marca se encuentra muy introducida en el mercado y en la psicología de los consumidores, el isotipo ancla perfectamente en cualquier soporte.

  • ¿Qué es un ISOLOGO? Es una expresión o representación visual que combina texto con un elemento pictográfico no legible. La diferencia con el imagotipo es que este mantiene separados el elemento pictográfico del texto, mientras que el isologo los unifica. Es la representación gráfica a la que mal se le suele otorgar la denominación de “logotipo”.

¿Por qué hay tantos tipos de logos? Cada uno de ellos se aplica según se necesite. Cuestiones como la resolución, el formato y el soporte hacen que algunos sean más adecuados que otros. Por ejemplo, para un membrete en la documentación oficial de la empresa, lo mejor será encabezar con un logotipo, mientras que el imagotipo es perfecto para institucionales, el isotipo para trabajar la psicología del consumidor y estampar en escalas muy pequeñas ¿Y el isologo? Ese es el más utilizado en todos los aspectos, ya que es el que interactúa directamente con el cliente potencial.

Cómo idear y diseñar un logotipo

Antes de lanzarte directamente al diseño (que es algo que sucede con más frecuencia de la que creés), tendrías que tener en cuenta lo siguiente:

  1. ¿Cuál es el objetivo comunicativo de TU logo?

Es una pregunta que parece simple, pero no lo es. Hay logotipos (y todas las variantes que mencionamos en el punto anterior) que están destinados sólo a nombrar, mientras que otros, además, ya te adelantan a qué se dedica la marca o cuál es su filosofía. Entonces, ¿qué querés lograr con la tuya? Por ejemplo, una marca de agua mineral llamada “Pureza”, en cuyo logo predomina el color verde, dará la pauta inmediata de que es un producto natural y probablemente envasado con plástico reciclado. Evoca ecología y medio ambiente.

  1. Menos es más

  • Evitar la proliferación de colores, hasta tres es un número razonable y cuatro si pertenecen a una misma escala. Por supuesto, puede haber excepciones dependiendo de la naturaleza del emprendimiento, como bien podría serlo una juguetería o un comercio dedicado al target LGBT+, lo que justificaría la explosión de color.
  • La tipografía también debe ser simple, de trazos que no generen confusión y que pueda reproducirse sin inconveniente en todo tipo de soportes. Un problema a menudo proviene de las tipografías complejas, con muchos trazos, ya que al llevarlas al papel o al reducir su tamaño pierden una gran parte del detalle.
  • Escapa a los efectos rebuscados que no son estrictamente necesarios para tu concepto de marca: Sombreados, espejados, degradados en demasía, 3D, etc.
  1. El factor tiempo

Un logo debe ser capaz de soportar el paso del tiempo, pero al mismo tiempo tiene que ser lo suficientemente adaptable para seguir la corriente de su coyuntura. Un ejemplo claro de esto son Starbucks y Windows.

  1. Target y competencia

Pensar cuál es tu público ideal es una pregunta recurrente en cada paso de marketing que des y la decisión del logotipo no es ajena a eso, ya que de acuerdo a las características principales de tu buyer persona es que deberás escoger estilos, colores  y tipografías.

Otra instancia a tener presente es la competencia. Investigá y analizá todo lo que creas necesario para no repetir ni siquiera accidentalmente, aunque claro que habrá similitudes por la naturaleza del rubro.

  1. Bocetos y diseño en sí

Una vez que hayas definido las cuestiones básicas que hacen al logotipo, tanto los colores como el concepto que deseás que el mismo transmita, será hora de bocetar a mano o de manera digital. También podés optar por alguna plataforma gratuita que tiene plantillas a disposición (¡Pero no olvides que cientos de otros emprendimientos también usan los mismos modelos!).

Lo mejor es saber qué es lo que se quiere a ciencia cierta, desde el principio, haciendo una brainstorming con tus socios o posibles interesados en tu negocio si fuera necesario, y después asesorarte con un diseñador profesional que sepa captar la esencia del proyecto y plasmarlo. Ir con la idea ya pensada facilitará enormemente su trabajo, lo cual podrá impactar (o no, si es muy complejo) en el presupuesto que tengas disponible… pero será solo el comienzo porque, si todo marcha bien, pronto vas a necesitar diseños de packaging, adaptaciones a volantes, flyers, el resto de los tipos de logos y demás ¡Que así sea!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *