Diferencias entre publicidad tradicional y publicidad digital

Desde que entramos en la era de lo digital, la forma de vivir de casi toda la humanidad cambió por completo. Lo digital permea hoy en todo aspecto de nuestras vidas, moldeando lo que hacemos, lo que consumimos y cómo nos comunicamos. Más aún, Internet ha sido uno de los inventos más revolucionarios de nuestra historia y como tal, también ha revolucionado los patrones de consumo e interacción de todos nosotros.

El mundo de la publicidad y del marketing ha sido uno de los rubros que más se ha enriquecido a través de la irrupción de motores de búsqueda, redes sociales y sitios web en nuestro día a día. Este rubro sin dudas ha sabido adaptarse a las nuevas tendencias, aplicando conceptos tradicionales a las nuevas tecnologías y haciendo buen uso de las nuevas tecnologías. Sin embargo, no podemos negar que la publicidad tradicional sigue existiendo. Numerosas empresas, sin importar su tamaño, siguen apostando por ella al mismo tiempo que definen su presencia en el mundo virtual. Definamos.

¿Qué entendemos por publicidad tradicional?

Al hablar de publicidad tradicional, probablemente lo primero que se te venga a la mente sean los tres medios masivos de comunicación que marcaron nuestras vidas en el siglo XX: el periódico, la radio y, posteriormente, la televisión. Sin embargo, también existen otros métodos como la publicidad en la vía pública, tanto en forma de carteles, banners, flyers y hasta movil.

¿Qué entendemos por publicidad digital?

Por el contrario, al hablar de publicidad digital nos referimos a aquella que llega al usuario a través de internet, ya sea en motores de búsqueda (Google Ads ; Bing Ads), sitios web, redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, etc), aplicaciones o correo electrónico (Email Marketing). Conforme pasa el tiempo surgen nuevas formas de publicidad digital, pero la base es la misma.

De publicidad monocanal a publicidad bicanal

(A) – Si me preguntaran cuál es la principal diferencia entre la publicidad tradicional y la publicidad digital, sin dudas diría que mientras la tradicional es principalmente monocanal, en cambio la digital es bicanal, es decir permite al cliente interactuar con nuestra marca desde su posición. Así, la comunicación es de doble sentido y no sólo dada de empresa a cliente.

Sin dudas se puede argumentar que en la publicidad tradicional, sobre todo en algunas formas concretas, también se puede lograr la interacción del cliente, pero la realidad es que esta comunicación ahora está a un clic de distancia, hecho que cambia radicalmente el patrón de interacción empresa-cliente.

¿Un ejemplo? Un chatbot (que nos responde de forma inmediata y en función de nuestra conversación) es la máxima expresión de publicidad bicanal.

La posibilidad de medir resultados es un gamechanger

(B) – Nadie podría discutir la utilidad de las campañas tradicionales ni podemos decir que la publicidad digital sea mejor que la tradicional o viceversa, pero lo que sí podemos afirmar es que la ventaja principal de la publicidad digital es que se puede medir. Ahora bien, ¿qué significa esto? Significa que podemos tener resultados claros en base a métricas precisas para saber qué tan bien funcionan nuestras campañas y nuestros anuncios. Asimismo, estas métricas nos permiten obtener información sobre cómo optimizar nuestras campañas publicitarias, para que nuestra inversión en publicidad sea mucho más rentable (mejorando el ROI) llegando exactamente a los segmentos que queremos llegar.

(C)La publicidad digital es data-based – Sin importar en qué estrategias de marketing nos basamos para dar a conocer nuestra empresa, sea SEO, SEM, Anuncios en redes sociales o campañas de email marketing, todas las herramientas que utilizamos nos permiten acceder a mucha data e información muy poderosa, tanto sobre el rendimiento de nuestras campañas cómo de nuestros usuarios. Asimismo, con esta información que tenemos se nos hará más sencillo interactuar con nuestros clientes ya que sabremos cómo optimizar nuestras campañas para mostrar nuestros anuncios en determinados días, horarios y ubicaciones, por ejemplo.

Si vamos a la publicidad tradicional, medir su rendimiento es algo mucho más complicado. Podrían hacerse estimaciones y podríamos saber que ciertos clientes consumen nuestra marca gracias a tal publicidad, pero jamás podríamos tener números tan concretos como los que tenemos a través de la publicidad digital. La segmentación también se vuelve un poco más difícil, aunque puede hacerse eligiendo cautelosamente a través de qué medios tradicionales hacemos publicidad.

(D)En los extremos, el público es exclusivo por canal; trabajar ambos aumenta el alcance – No todo es negativo para la publicidad tradicional, muchas de sus formas siguen teniendo vigencia y siendo útiles. En primer lugar, porque nos permite llegar a segmentos que tradicionalmente están alejados como el mundo digital, como por ejemplo los adultos mayores. En segundo lugar, porque nos permite llevar a cabo campañas mucho más impactantes con numerosos estímulos para atraer clientes. Por último, la publicidad tradicional también nos permite masividad: radio, diarios y televisión siguen siendo medios consumidos por gran parte de la sociedad y la publicidad en la vía pública también permite la visualización de mucha gente.

¿Un ejemplo? El remarketing no podría existir en la publicidad tradicional; recordemos que el remarketing es volver a mostrar anuncios a aquellas personas que recientemente han demostrado interés en nuestra marca, o más específico aún, aquellas personas que nos hayan comprado algún producto o hayan contratado alguno de nuestros servicios.

(E)Generalmente, en términos medios y a mismo alcance, la publicidad digital requiere menor inversión – Obviamente, existen herramientas de marketing digital, desarrollos y estrategias que cotizan en miles y miles de dólares, pero si hablamos de canales tradicionales de comunicación digital, los costos asociados para llegar a un usuario (por ejemplo, un costo por clic o por conversión) son considerablemente más baratos que en publicidad tradicional. Y si a esto le sumamos la posibilidad de medir el rendimiento de nuestra inversión, obtenemos información clara y concisa sobre el rendimiento de nuestra estrategia.

Conclusión

Así las cosas, y retomando lo dicho anteriormente, me sería imposible decir que un tipo de publicidad es mejor que el otro. La realidad indica que una estrategia publicitaria exitosa debe ser integral y ningún canal debe menospreciarse. Entendemos el poder que tiene la publicidad digital y cómo ha transformado nuestras vidas, por lo que entendemos que hoy en día no se puede decidir no estar en internet, y son pocas las empresas a las que les puede ir bien sin tener presencia online. Cada vez más y más empresas entienden que es importante la interacción con los usuarios, por lo que deciden apostar por estrategias multicanal que involucran sitios con buen contenido, redes sociales activas, buena posición en motores de búsqueda y hasta el uso de influencers y micro-influencers.

Sin embargo, para que su estrategia de marketing sea integral, no dejan de lado la publicidad tradicional, y apuestan por colocar cartelería en vía pública y por hacer publicidad en medios tradicionales. Por supuesto que no toda empresa puede darse el lujo de invertir en todos los canales publicitarios, sino que como siempre, se trata de testear y optimizar para saber a través de qué medios debemos dirigir nuestros esfuerzos publicitarios y qué estrategia es útil para nuestra empresa.

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