¿Qué es el Storytelling y por qué tener que usarlo?

Storytelling se traduce, específicamente, como narración de cuentos y se interpreta como la habilidad de contar una historia. Esta es la base actual de gran parte de las estrategias de marketing de contenidos, ya que es el modo que encontraron las marcas de empatizar con su público objetivo, vendiendo sin hacerlo hacerlo directamente.

Pareciera ser que, por definición, no es nada nuevo y realmente no lo es. El arte de contar una historia al público tiene larga data en la historia y siempre se usó con diferentes fines: Entretenimiento, distracción, comunicación efectiva con los sectores analfabetos (en la antigüedad, sobre todo), etc. De hecho, basta con observar los comerciales y campañas propagandísticas cuyo origen son, por ejemplo, el Ministerio de  Educación o de Salud. En ese caso, a través de una canción, de un sketch o incluso de la participación activa del organismo en la conjugación de una tira diaria, se logra transmitir un mensaje de interés estatal a toda la población.

Ventajas de aplicar storytelling en tus contenidos

Si bien el storytelling es una herramienta publicitaria que se utiliza también en el marketing tradicional, con la explosión de las redes sociales y el crecimiento de aplicaciones para bloquear anuncios, los profesionales del marketing tuvieron que volver a dirigir sus mensajes hacia las emociones del público y no (tan) directamente hacia sus bolsillos.

Por lo tanto, las ventajas y características del storytelling son:

  • Apuntar a las emociones y empatía del público.
  • Conocer cada vez mejor y más profundamente a su target (gustos, intereses, formación, costumbres, etc.) para optimizar la orientación de los contenidos.
  • Fidelizar al público y fomentar la creación de una comunidad en torno a la marca, priorizando el marketing conversacional y la creación de vínculos reales.
  • Estimular la publicidad boca a boca, es decir la recomendación de los propios consumidores, que es la más difícil de alcanzar.
  • Generación de confianza, tanto en productos determinados, como en sus procesos de fabricación y la marca en general.
  • Utilizar los recursos audiovisuales disponibles desde el guion (con sus puntos de giro y remates), teatro/actuación (actores no conocidos popularmente o figuras destacadas/influencers), tecnología (fílmica, sonora, de efectos, etc.).
  • Vender indirectamente, ya que se busca llegar al cliente ideal desde una arista menos agresiva y que, además, colabore con otros puntos del plan de marketing, como instalarse en su psicología.
  • Humanizar la marca, puesto que hoy en día, con los grandes flujos de información que facilita internet, los usuarios necesitan conocer más sobre quiénes producen, qué ideales y valores manejan, qué responsabilidades sostienen.

¿Cómo crear contenido con storytelling?

Una de las cosas que debe tener toda historia es lo que se llama comúnmente “gancho”, es decir un motivo por el cual el destinatario no sólo se anima a ver el contenido, sino que se queda porque éste es lo suficientemente atractivo e interesante como para que llegue hasta el final y, si todo sale bien, una llamada a la acción puesta en el momento y lugar exactos harán que lo replique entre redes personales y conocidos.

  1. ¿A QUIÉN? Definir quiénes son los destinatarios, el público al que se quiere llegar con el material. Se debe saber qué le gusta a ese público, qué desea, cuáles son sus intereses para deducir cómo siente.
  2. ¿CÓMO QUIERES QUE TE VEAN? Es tu oportunidad de acentuar la percepción que los usuarios tienen de tu marca. Entonces, debes definir qué es exactamente lo que quieres que se asocie al nombre de tu emprendimiento o producto, cuál es la imagen corporativa deseada, qué valores son inherentes a la empresa. Cabe destacar en este punto que no siempre es una postura formal, sino que puede ser descontracturada, moderna, técnica o, incluso, millennial.
  3. DISPARADOR: Este elemento es fundamental para comenzar a planificar una historia. Se trata de la idea, una chispa de creatividad sencilla que necesita desarrollo, pero que es el puntapié de todo lo que seguirá más adelante. Puede ser un miedo (Ejemplo: ¿Cómo representar el miedo a la oscuridad y que la solución de algún modo sean las bombillas de luz de la marca X?), un anhelo (Nike lo hace muy bien al enfocarse en los logros competitivos del deporte), un sueño imposible. La finalidad es siempre calar en las emociones de tus destinatarios.

    Busca tu grandeza.
  4. PRINCIPIO, NUDO Y DESENLACE: La estructura básica de toda historia sigue siendo la misma y hay que pensarla bien, de acuerdo a los objetivos y a las posibilidades —económicas— de realización.
  5. PROTAGONISTA: Puede ser un personaje o un objeto inanimado, como una fábrica abandonada que luego es el éxito que conocen tus clientes potenciales, pero nunca la marca o producto final en forma directa, sino como un componente más del relato. Como sea, un protagonista debe estar bien estructurado en sus tres fases: Físico, Psicología y Entorno Social. Esto será clave para lograr empatizar con el público.

Tipos y ejemplos de Storytelling bien aplicado

El storytelling puede emplearse en todo tipo de técnicas y campañas, incluso en el desarrollo de identidad de marca:

De algún modo, narra un breve mensaje sobre la naturaleza y lo empalma con un producto que es, en definitiva, síntesis de la imagen de marca que buscan transmitir.

En principio, puede relatar toda una historia ficticia en la que se note o no su naturaleza en cuanto al a veracidad genuina de los hechos; puede ser una combinación de realidad y ficción, tal como un documental, en el cual se plasman sucesos reales con una  estructura ficcional; o todo realidad, con un montaje lógico (puede verse, más que nada, en campañas con objetivos solidarios).

Storytelling 100% Ficcionado

En este caso, el contenido producido es todo producto de la ficción: La historia creada para promocionar la marca o un producto, los personajes y las locaciones. Todo es una puesta en escena que puede responder a distintos géneros y formatos. En este ejemplo, podemos ver una historia de amor que es un valor frecuente en las campañas de Milka.

Stotytelling histórico o biográfico

Repasar algunos puntos de la trayectoria de una marca puede ser una gran iniciativa. En este caso puede crearse contenido en un marco de época; elaborar un recuento de los principales hitos que atravesó la marca, su fundador, una fábrica o aquello que se tome como protagonista o evocar el sentimiento de la nostalgia.

Storytelling con valores

La responsabilidad social y los principios en los que se sostiene la marca son, prácticamente, un valor agregado frente a la elección de un consumidor. Por ejemplo, mientras Coca-Cola vende unión familiar, Adidas vende superación e historia.

También, como advertimos antes, puede adaptarse a otro tipo de formatos. En este caso, McDonald’s apela al sentimiento de compañerismo para vender su oferta de café.

Storytelling con interacciones reales

Si bien una parte de la propuesta puede estar editada o no es del todo real, la idea es transmitir a los destinatarios un mensaje cierto y comprobable. Por ejemplo, en esta campaña se puede observar a una persona famosa y con cierto prestigio dentro de las acciones solidarias, que es la cara visible de la marca, acompañando a una señora en una situación de compra cotidiana.

 

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